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Por qué el trabajo remoto es lo mejor que le pudo pasar al mundo

Te quiero contar un secreto… yo amooooo el trabajo remoto.

En serio, me parece la nueva maravilla del mundo. Tanto me gusta que me niego, ¡Me rehúso! A trabajar en un empleo donde tenga que ir todos los días a una oficina.

Y claro, soy flexible. Acepto que habrá días que sea importante asistir físicamente. ¿Pero pasar 10 horas en el tráfico a la semana?

Paso.

Es probable que este argumento venga de una posición de privilegio, y reconozco que no todos los trabajos se prestan a esta modalidad, pero soy un firme creyente de que cuando se puede, debería aplicarse.

Y es que ya no es solo por (mi) comodidad. Sino que el planeta también toma un descanso cuando más personas trabajan desde casa.

Pero regresemos a hace 2 años, antes de la pandemia.

¿Ya existía el trabajo remoto? ¡Claro que sí! Pero no era tan común.

La verdad es que se ha popularizado muchísimo durante este último año. 

¡Ya era hora!

Esto es bueno tanto para las personas, porque nos rinde más el tiempo, como para el medio ambiente.

Si aún no sabes por qué el trabajo remoto es más eco, aquí te cuento. No te lo pierdas.

Menos papel, tu trabajo en digital

Iniciar un trabajo desde casa implica forzosamente dar un salto al mundo digital.

Las juntas son por videollamada, la comunicación menos urgente por correo o mensaje. 

¿Y los reportes? ¡También digitales!

La verdad que las computadoras son magia. Si tenemos las herramientas adecuadas, no hay razón alguna para que sigamos usando papel en las enormes cantidades que antes se acostumbraba.

Si no te da confianza esta onda de que todos los documentos sean electrónicos, y sientes que se van a perder de un momento a otro, te recomiendo que hagas varios respaldos de tus archivos importantes.

Aplica la regla del 3-2-1, y libérate de ese estrés.

No. Más. TRASLADOS.

Ugghhh, no se tú, pero yo no extraño levantarme a las 6 de la mañana para prepararme, salir a las 7, y hacer (al menos) una hora de tráfico.

Es una bendición poder rodar de tu cama a las 8, vestirte, y reportarte para trabajar.

Por otro lado, el medio ambiente también agradece esto.

Imagínate un embotellamiento infernal, de esos que por alguna razón tocan en los días que es súper importante llegar puntual.

Piensa en todos los autos que están en el mismo lugar, y como cada uno de ellos emite gases contaminantes, gastando gasolina, y empeorando al mundo.

¡Lo peor de todo es que seguramente la mayoría de esos vehículos transporta a una sola persona!

Terriblemente ineficiente, ¿no lo crees? Si al menos tuviéramos una cultura de hacer carpool… 

(Y ojo, lo que no gastas en gasolina, ¡te lo ahorras! Ventajas por todos lados, en serio).

Pero mira, pongámoslo en cifras:

Un estudio hecho en Alemania calculó que las emisiones de CO2 derivadas del tránsito vehicular podrían reducirse en 5.4 millones (!!) de toneladas al año, si apenas el 40% de los empleados trabajara permanentemente desde casa 2 días a la semana.

Esta cifra corresponde al 18% de todas las emisiones causadas por el desplazamiento.

Comes mejor, y contaminas menos

Se dan las 2 e inicia la hora sagrada de la comida.

Quienes dedicaron tiempo en su casa a preparar algo, sacan su lonche, y lo disfrutan.

Otras personas, si les alcanza el tiempo, prefieren salir a comer (caro si es a diario), o pedir algo a domicilio (aún más caro, y además te sirven más desechables que comida).

Compáralo ahora con un trabajo desde casa, donde a la hora de la comida no hace falta más que ir al refrigerador y sacar tu lonche. O si lo prefieres, también pudieras cocinar al momento, algo sano, barato, y con cero desechables.

Además cocinas cosas que te gustan, evitas el desperdicio, y comes cocina de calidad, no comida rápida.

Esto es mejor para el planeta, tu salud, y tu bolsillo. Una mejora como del mil % sobre la alternativa.

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