Microbios solares… ¿para alimentar el mundo? ¡Increíble!

Suena súper loco este título, ¿no lo crees?

Pues así es la ciencia de vanguardia, estamos viviendo al filo del mañana.

Yo quedé maravillado al leer esta noticia, por eso no dudé ni un segundo en compartirla con ustedes.

Y es que nosotros ya usamos microorganismos en nuestra vida diaria. De hecho, ellos son los encargados de producir muchos tipos de comida (como queso, ¡o cerveza!).

Pero lo que estos científicos están proponiendo, es usarlo de forma masiva, a una escala nunca antes vista.

Microbios como comida: Ingenio loco

No me puedo imaginar cómo se ve en la vida real, pero la idea es esta: Podemos crear una industria dedicada a hacer comida “microbiana”, la cual puede ser entonces utilizada para alimentar ganado.

Pero recuerda que no es tan eficiente alimentar al ganado para luego nosotros alimentarnos de ellos. Por esta (y muchas otras razones) la dieta vegana es más sustentable.

Y en este caso aplica la misma lógica, así que la jugada ganadora sería que nosotros y nosotras nos alimentemos de esta nueva, rara, comida… ¡Espero que sepa rico!

Al menos en nutrientes no decepciona, pues tiene proteína de alta calidad, compuesta de todos los aminoácidos esenciales, además de vitaminas y minerales.

Es súper eficiente con sus recursos

Ok, sí suena sorprendente y todo pero, ¿por qué debería de importarte?

Ahí te va.

Lo único que se usa para crecer este alimento es:

  • Energía solar
  • Aire
  • Agua
  • Nutrientes

Y ¿adivina qué? ¡Todo eso es renovable! 

Bueno, la parte de los nutrientes me suena medio ambigua y debatible, creo que esa será la clave para ver si esta innovación pega.

Pero si nos vamos a los datos conocidos, esta micromida (microbios y comida, ¿te gusta? Tendré que patentar el nombre) se lleva de lejos a las formas actuales de producción.

Hoy, del 30 al 40% de la superficie de la tierra se usa para la agricultura, y aún así el 10% de las personas están malnutridas. Algo debe cambiar.

Y mira, yo le dejo la ciencia a los científicos y ellas y ellos ya hicieron su trabajo. Y vaya que pensaron en todo.

Para hacer su análisis tomaron en cuenta: Generación de electricidad, producción de energía electroquímica, el cultivo de los microbios, la recolección, y el procesamiento de la biomasa rica en proteína.

¿La conclusión?

Cada kilo de proteína usa apenas el 10% de la tierra que necesitaría el cultivo más eficiente hasta el momento: La soya.

Se calcula que hasta en el norte donde hay menos sol, la micromida puede ser producida a mayor escala y con menos recursos que los cultivos tradicionales.

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