En este momento estás viendo Nueva tecnología podría ser mejor que la fotovoltaica

Nueva tecnología podría ser mejor que la fotovoltaica

No cabe duda que la forma en que generamos energía es una pieza súper importante si queremos solucionar la crisis ambiental.

Los combustibles no renovables fueron increíbles para lograr un avance explosivo, pero es momento de dejarlos en el pasado.

Por eso hoy estamos haciendo una transición paulatina hacia energías más limpias: Solar, hidráulica, nuclear.

Pero… ¿Son suficientes?

El problema de las energías renovables de hoy

La gran ventaja de las energías renovables es su tremenda abundancia. 

Tomemos de ejemplo al sol. Esta estrella cada hora libera energía suficiente para cubrir nuestras necesidades por un año.

Así que la fuente no es el problema. El cuello de botella está en nuestra tecnología actual, que solo puede aprovechar alrededor del 20% de la energía que recibe.

Y aunque lo intentemos, ese número no va mejorar mucho, porque ya está cerca de los límites físicos del material que transforma la energía (los semiconductores).

Lo mejor que podríamos hacer sería descubrir un material mejor… O empezar a usar esta nueva tecnología (aún en desarrollo) que podría alcanzar un 60%, o hasta 80% de eficiencia.

4 veces mejor que los paneles solares. Nada mal.

Fotosíntesis artificial, una nueva propuesta

Siempre hemos imitado a la naturaleza.

El camuflaje, los pegamentos, y el aislamiento son ejemplos de tecnologías de las que nos hemos apropiado, y que se crearon gracias a millones de años de evolución.

Pero la fotosíntesis nos ha estado evadiendo. 

Es el método perfecto para crear energía, porque lo hace de forma limpia, y limpia el aire en el proceso.

Si logramos sintetizarla, habremos dado un paso enorme en materia ambiental. Entonces, ¿por qué no lo hemos hecho?

No es que no lo hayamos intentado, sino que el proceso es increíblemente complejo.

Se necesitan las cantidades perfectas de sol, agua, clorofila, proteínas, enzimas, y hasta metales.

Imitarla correctamente es tan difícil que se consideraba imposible… Hasta ahora.

El estado del arte

Yulia Pushkar lidera un equipo que está más cerca de lo que nadie ha estado de lograr la fotosíntesis artificial.

El grupo construyó una hoja analógica, imitando una hoja de planta real. Esta intenta capturar luz solar y dividir moléculas de agua para obtener hidrógeno.

Si bien aún requiere más trabajo, Pushkar busca incansablemente la mejor forma de lograrlo, dando prioridad a usar materia prima que haya en abundancia en la tierra, y que no sea tóxica.

De hecho, recientemente publicó un artículo que revela más información sobre cómo la fotosíntesis logra dividir el agua.

Esta línea de investigación inició en 1970, y según los estimados de Pushkar, faltan entre 10 y 15 años para que podamos tener sistemas completos de fotosíntesis artificial.

¿Parece mucho? Depende de la perspectiva desde la que se vea. 

Por un lado, estamos en una carrera contra el tiempo, donde cada año cuenta, y estamos sintiendo la presión.

Pero por el otro, la fotosíntesis es un proceso que evolucionó naturalmente, y tardó millones de años en alcanzar su estado actual.

La fortuna es que nosotros ya tenemos un modelo que podemos copiar, solo hace falta descifrarlo.



¡Comparte este artículo!