Conoce el impacto ambiental de tu dieta

Conoce el impacto ambiental de tu dieta

¿Carne o plantas? Aquí comparamos el impacto que nuestra dieta tiene sobre el medio ambiente

El impacto ambiental de tu dieta puediera ser mayor de lo que crees…

Todas las personas dependemos de los recursos que nuestro planeta puede generar. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas argumenta que la unión entre el alimento, el agua, y la energía, es vital para alcanzar un desarrollo sustentable.

Ya somos casi 8 mil millones de personas en el mundo, y para poder alimentarnos a todos necesitamos muchísimos recursos, los cuales cada vez se vuelven más escasos. Naturalmente, entre mayor sea la cantidad de habitantes, mayor es también la demanda que recibe la naturaleza para intentar proveer lo que necesitamos.

 

Se estima que a diario nacen 353,000 personas

Considerando que cada persona nueva en el mundo es, literalmente, una boca más que alimentar, resulta probable que la forma en que estamos acostumbrados a producir nuestros alimentos no sea la ideal al largo plazo.

¿Quieres saber por qué? ¡Aquí te lo decimos!

Impacto ambiental de la industria alimenticia

Sin importar por donde se vea, la industria alimenticia es una de las que genera el mayor impacto sobre nuestro planeta:

  • Ocasiona el 78% de la contaminación global de cuerpos de agua fresca y océanos
  • Utiliza el 70% de toda el agua fresca
  • Ocupa la mitad de toda la tierra habitable, es decir, que está libre de hielo y desiertos.
  • Genera el 26% del total de las emisiones de efecto invernadero
La industria alimenticia utiliza el 50% de la tierra útil del planeta

Es decir, producir nuestros alimentos tiene un impacto negativo en todas las áreas que importan. Sin embargo, esto no debería ser tan radical. La razón por la cual esta industria requiere recursos de forma tan intensiva, es principalmente porque está basada en la generación de productos de origen animal.

Para ponerlo un poco en perspectiva, producir 100 gramos de proteína a partir de carne de res genera, en promedio, 50 kg de CO2 equivalentes, y utiliza 164 m2 de tierra. En comparativa, producir la misma proteína con granos produce en promedio 2.7 kg de CO2 eq., y requiere de 4.6 m2 cultivados. 

La diferencia es increíble.

Comer productos de origen animal es menos eficiente

“La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma” Esta ley nos explica que como nuestro planeta se encuentra aislado del espacio exterior (al menos en un sentido práctico), la cantidad total de energía disponible es siempre la misma. Así que esto, ¿Cómo aplica dentro del tema del veganismo?

Se pierde energía en cada eslabón de la cadena alimenticia

Cada escalón utiliza el 90% de la energía que consume

Objetivamente, resulta ineficiente alimentarse a partir de productos animales, pues cada vez que la energía cambia de una forma a otra, es decir, cada que sube de nivel en la cadena alimenticia, una parte se pierde.

Por lo tanto, hablando desde un punto de vista termodinámico, la mejor opción es comer directamente de los niveles más bajos de la cadena trófica, pues serán los que contengan la mayor cantidad disponible de la energía original.

La pregunta entonces es, ¿Realmente cuánta energía aprovechamos comiendo carne, a comparación de plantas? 

Se estima que de la energía que un organismo ingiere, el 90% es utilizada para cumplir sus funciones vitales. Por lo tanto, únicamente almacena el 10%, la cual se encuentra disponible para ser adquirida por el siguiente nivel en la cadena trófica.

Entonces, si vivimos como consumidores secundarios en el tercer nivel de una pirámide trófica, aprovechamos únicamente el 1% de la energía asimilada por las plantas.

¿Qué significa esto para el ambiente?

Se aprovechan mejor los recursos al cultivar alimento directamente para las personas

Si una persona decide tener una alimentación basada en plantas, necesitaría hasta 10 veces menos recursos para consumir la misma cantidad de energía que si se alimentara a partir de carne y productos de origen animal.

Yendo a lo grande, si toda la población tomara la misma decisión, podríamos alimentar a una mayor cantidad de personas utilizando los mismos recursos. Probablemente esta no sea la mejor opción, porque a más individuos, mayor demanda de otros elementos no relacionados a la alimentación. Sin embargo, también significa que podríamos nutrir a la misma cantidad de personas que en la actualidad, pero con una degradación ambiental mucho menor.

A modo de ejemplo, y con números aproximados, usados sólo para ilustrar el punto, imagina que iniciamos con 20,000 kCal de maíz. Esta energía puede seguir dos rutas distintas:

  • Alimentar ganado, y luego alimentar a las personas con su carne.
  • Alimentar directamente a las personas.

En el primer caso, y asumiendo una eficiencia del 10%, las 20,000 kCal de maíz serían asimiladas por el ganado, y se generarían 2,000 kCal de energía aprovechable, lo cual es similar a una dieta diaria promedio. Por lo tanto, sería suficiente para alimentar a una persona durante un día.

En la segunda opción, si las personas nos alimentamos del grano directamente, seríamos capaces de aprovechar los mismos recursos, pero proveyendo alimento para una mayor cantidad de personas. Probablemente no sean directamente 10 personas, pues no somos tan eficientes como el ganado para asimilar esa energía, pero sigue siendo más efectivo llevar una dieta de esta manera, por lo que se reduce el impacto ambiental de tu dieta.

A continuación te compartimos un infográfico para que puedas comparar el impacto ambiental de tu dieta:

Vegan vs Meat

¿Qué se puede hacer al respecto?

Siendo sinceros, el dilema de la alimentación no es una situación de blanco y negro. No me parece correcto recomendar posturas extremas y absolutistas, pero es claro que es indispensable un cambio.

Todos podemos hacer algo por nuestro planeta, y nuestras opciones no se detienen en la dieta que manejemos. El impacto de la industria alimenticia puede disminuirse de otras formas, y no hay que dejar de buscar la mejora continua en aspectos como el transporte, el empaque, y la distribución de nuestros alimentos.

Simplemente hay que aspirar a tener un impacto positivo, y siempre preguntarnos, ¿Qué más puedo mejorar?

¿Qué puede hacer la cadena de suministro?

Este estudio argumenta que no únicamente la producción de los alimentos causa de forma aislada los daños ambientales ya mencionados. Por esto, es muy importante considerar las formas en que se puede reducir la demanda de recursos y de energía durante todo el proceso de suministro.

Algunas de las estrategias que proponen, a modo de ejemplo, son las siguientes:

  • Utilizar envases de acero para el transporte de productos líquidos, como la cerveza. Analizando las emisiones de dióxido de carbono, esta opción resulta superior incluso al uso de botellas de cristal reutilizado.
  • Procesar los alimentos y aprovechar los coproductos generados asegura que se reduzca la producción de residuos. Esta técnica, combinada con el uso de empaques más resistentes, podría disminuir la cantidad de basura generada.
  • Procurar comprarle a empresas cuyo proceso de producción sea de bajo impacto. Al incrementar la demanda de mejores productos, es posible transformar las tendencias del mercado hacia alternativas sustentables.
  • Finalmente, es necesario que la industria establezca estándares ambientales. Si se logra crear reglamentos estrictos al respecto, y que los productores se apeguen a ellos, sería posible mitigar el impacto que nuestros alimentos tienen en el mundo.

 

Cadena de Suministro
La industria alimenticia puede cambiar prácticas y procesos para disminuir su impacto ambiental

Si bien este tipo de estrategias logran disminuir el impacto ambiental a lo largo de toda la cadena de suministro, el problema de fondo sigue existiendo y, realmente, hay un límite en lo que se puede hacer para mejorarlo. 

La solución para este problema recae en nosotros, los consumidores.

¿Qué podemos hacer los consumidores?

¡El cambio está en nosotros! Si realizamos una transición en nuestra dieta, y evitamos consumir productos de origen animal, tenemos la capacidad de reducir en gran medida los impactos ambientales de nuestra alimentación.

Una dieta vegana puede disminuir en un 76% la cantidad de tierra necesaria para satisfacer nuestras necesidades, además de que únicamente genera la mitad de las emisiones de CO2 equivalentes, comparado con una dieta convencional. Otras problemáticas como la acidificación y la eutrofización también se ven mitigadas en hasta un 50%. ¿No es eso increíble?

 

Team Veganos
Sustituir productos de origen animal, por alternativas veganas, contribuye a reducir el impacto ambiental de tu dieta

El impacto ambiental de una dieta basada en plantas no únicamente se disminuye por el daño que no hace, sino por todo el bien que sí se puede hacer gracias a los recursos que son liberados para producir alimentos de origen animal. 

El ejemplo más claro es el uso de tierra, la cual en vez de estar ocupada por granjas de animales, ahora tendría la capacidad de crecer nuevamente vegetación con capacidad para secuestrar unas 8 mil millones de toneladas métricas de dióxido de carbono al año.

Es entendible que realizar un cambio drástico en tu forma de alimentarse resulte increíblemente difícil, o incluso imposible. Sin embargo, no es necesario ir al extremo y volverse totalmente vegano de la noche a la mañana. 

Simplemente reducir tu consumo de productos animales ya es un gran apoyo, y si puedes buscar a productores comprometidos con el ambiente, que tomen acción para tener el menor impacto posible, ¡Mucho mejor!

En conclusión...

Todos podemos tomar acción en pro del medio ambiente, ya sea haciendo activismo digital, o siendo conscientes de los alimentos que ponemos en nuestro plato. Los datos no mienten, y está comprobado que reducir el consumo de productos de origen animal es un gran apoyo para disminuir el impacto ambiental de tu dieta. Entonces…

¿Es necesario ser 100% vegano?

Probablemente no, al menos en un principio. Puede resultar increíblemente difícil realizar un cambio tan radical de forma inmediata, así que una mejor opción es, poco a poco, encontrar alternativas basadas en plantas que nos permitan alimentarnos de forma responsable.

Sería increíble empezar con un día libre de carne una vez a la semana, uniéndote al movimiento de Meatless Monday. Esto crea una base de conocimiento y experiencia sobre la cual apoyarse si decides continuar con una alimentación basada en plantas, más ecológica y eficiente.

Hoy ya tienes la información. ¿Ya planeaste qué harás con ella?

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